| DESCRIPCIÓN |
| INDICACIONES DIAGNÓSTICAS |
| TERAPEÚTICAS |
| CONTRAINDICACIONES |
La endoscopia alta o del tracto superior incluye el estudio del esófago, estómago y el duodeno. El endoscopista tiene la responsabilidad de brindar al paciente la exactitud diagnóstica necesaria, con comodidad y seguridad.
Pacientes con síntomas digestivos tales como agrieras, ardor en el pecho o dolor en la boca del estómago, náuseas, vómito, llenura fácil, dificultad para pasar los alimentos, sangrado digestivo (vómito con sangre o deposición negra).
Pacientes con anemia crónica, deterioro de sus condiciones generales y/o pérdida progresiva de peso.
Pacientes con otra enfermedad y sospecha de afectación del tracto digestivo superior secundaria (cirrosis hepática, cáncer pulmonar o pancreático)
Pacientes con enfermedad previa para control y seguimiento.
»Colocación de balón para obesidad
»Dilataciones o colocación de stents por estrecheses del esófago o estómago.
»Control de sangrado producido en el esófago, estómago y/o duodeno
»Colocación guiada de sondas para alimentación, por la nariz o a través de la pared abdominal.
»Resección de pólipos o lesiones malignas o con potencial maligno superficiales.
»Vaporización de tumores o lesiones con potencial maligno.
»Colocación de radioterapia local.
»Extracción cuerpos extraños.
»Drenaje a través del estómago de quistes del páncreas.
»Cirugía para correción de divertículos del esófago.
»Alteraciones mentales.
»Dificultad respiratoria.
»Insuficiencia cardiaca severa.
»Hipertensión arterial no controlada
»Anticoagulación
»Postoperatorio recientes de cirugía de
esófago, estómago y duodeno.
